Conocida como “el árbol de la vida” o “árbol milagroso”, la moringa oleifera se ha utilizado desde tiempos ancestrales por sus múltiples beneficios para la salud. Según Medical News Today, esta planta no solo nutre, sino que también ayuda a combatir dolencias comunes gracias a sus propiedades antiinflamatorias, antimicóticas y antioxidantes.
Rica en vitaminas A, C, B1, B2, B3, B6, ácido fólico, potasio, magnesio, hierro y zinc, la moringa actúa como un potente suplemento natural que refuerza varias funciones vitales del cuerpo.
¿Para qué sirve la moringa?
Uno de los usos más destacados de la moringa es su capacidad para proteger el hígado. Investigaciones citadas por Medical News Today indican que esta planta puede ayudar a regenerar este órgano tras daños ocasionados por fármacos o toxinas.
Además, sus compuestos antiinflamatorios pueden reducir el riesgo de desarrollar edemas dolorosos, mientras que su actividad antimicrobiana combate bacterias como la Salmonella, E. coli y hongos del tipo Rhizopus.
¿La moringa ayuda contra el cáncer?
Los extractos de moringa contienen niazimicina, una sustancia con potencial para frenar el desarrollo de células cancerígenas. Aunque se requieren más estudios para consolidar estos hallazgos, se ha convertido en un tema de interés dentro de la medicina integrativa.
Asimismo, se ha observado que la moringa mejora la función pulmonar y puede aliviar los síntomas del asma, además de contribuir a reducir la presión arterial.
¿La moringa es buena para la piel y el cabello?
El aceite de semilla de moringa actúa como un escudo contra los radicales libres, protegiendo tanto la piel como el cabello. Gracias a su contenido de proteínas, esta planta fortalece las células y previene el daño celular, mientras que sus propiedades hidratantes ayudan a revitalizar la piel opaca o maltratada.
También acelera la cicatrización de heridas y disminuye la visibilidad de cicatrices.

La moringa es buena para el cabello.

PUEDES VER: Plantas medicinales para la menstruación: cuáles alivian los cólicos y cómo prepararlas, según expertos
¿Existen efectos secundarios o riesgos?
Aunque la moringa es segura para la mayoría de personas, su uso debe ser cauteloso si se está bajo tratamiento médico. Medical News Today advierte que puede interferir con medicamentos para la tiroides, diabetes o presión arterial, por lo que conviene consultar con un médico antes de incorporarla a la dieta habitual. Además, no se recomienda en mujeres embarazadas, ya que podría afectar la fertilidad o el desarrollo fetal.
Cómo aprovechar al máximo sus beneficios
La moringa se puede consumir en cápsulas o infusiones, pero siempre es clave seguir las dosis recomendadas en la etiqueta. Su efecto como suplemento debe formar parte de una estrategia de salud integral, basada en una dieta equilibrada, actividad física regular y seguimiento médico.