El estreñimiento afecta a millones de personas en todo el mundo. Según IFEMA Madrid, esta condición suele relacionarse con una dieta baja en fibra, el sedentarismo y el consumo excesivo de alimentos procesados. Para combatirlo, los expertos recomiendan aumentar el consumo de fibra, hidratarse adecuadamente y realizar actividad física con frecuencia.
Dentro de las estrategias naturales para mejorar el tránsito intestinal, algunas frutas destacan por su alto contenido de fibra y agua. Aunque muchos señalan al kiwi como el favorito, la ciruela ha demostrado ser una opción aún más potente.
Ciruela: la fruta ideal para combatir el estreñimiento
Las ciruelas, especialmente en su forma fresca o como ciruelas pasas, ofrecen una combinación efectiva de fibra insoluble, sorbitol natural y compuestos prebióticos. Estos elementos suavizan las heces, promueven evacuaciones regulares y equilibran la microbiota intestinal, según información recopilada por Healthline y expertos en nutrición.
Además, la inulina presente en la ciruela actúa como prebiótico, alimentando las bacterias beneficiosas del intestino, lo que potencia su efecto digestivo.

La ciruela es la mejor fruta para combatir el estreñimiento.
¿Qué beneficios digestivos ofrece la ciruela?
Una ciruela contiene aproximadamente 1 gramo de fibra, mayormente insoluble, lo que añade volumen a las heces y acelera su paso por el tracto digestivo. También contiene sorbitol, un azúcar natural que actúa como laxante suave.
Según estudios citados por el Departamento de Agricultura de EE. UU. (USDA), las ciruelas tienen una alta concentración de polifenoles antioxidantes que no solo protegen las células del daño oxidativo, sino que además favorecen la digestión y la salud general del colon.

La ciruela favorece a la digestión.
¿Cómo consumirla correctamente?
Tanto las ciruelas frescas como las pasas pueden integrarse fácilmente en la dieta. Lo ideal es comerlas con cáscara, donde se concentra la mayor parte de la fibra. También se pueden preparar en compotas caseras o como parte de ensaladas y yogures.
Eso sí, los expertos advierten que su consumo excesivo puede causar efectos laxantes demasiado intensos. Por ello, se recomienda comenzar con una porción moderada, dos o tres unidades al día y evaluar la tolerancia individual.
Otros aportes nutricionales de la ciruela
Además de su efecto sobre el estreñimiento, las ciruelas aportan vitamina C, potasio, vitamina A, vitamina K y antioxidantes que ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares y óseas. En particular, se ha vinculado el consumo regular de ciruelas pasas con una mejor densidad ósea, gracias a su contenido en fósforo, magnesio y vitamina K, nutrientes esenciales para mantener la salud del esqueleto.
Fuentes como Healthline y el USDA confirman que incorporar esta fruta puede marcar una gran diferencia en personas con tránsito lento. Además, IFEMA Madrid enfatiza la importancia de no depender exclusivamente de laxantes o suplementos, sino de adoptar hábitos alimenticios naturales y sostenibles. La ciruela no solo alivia el estreñimiento, sino que mejora la salud digestiva y general a largo plazo.