Melissa Klug causó gran impacto tras revelar que Jefferson Farfán habría frustrado los planes de su hijo mayor, Adriano, para estudiar en Miami, Estados Unidos. Además, afirmó que la comunicación directa con su vástago es inexistente, ya que el futbolista delega todos los temas relacionados con el joven a través de sus abogados, quienes no responden de manera clara. Esta situación genera preguntas sobre cómo mejorar el vínculo entre padres e hijos, incluso cuando las relaciones de pareja han terminado.
En entrevista con ‘Magaly TV: la firme’, la ‘blanca de Chucuito’ narró que Adriano, próximo a cumplir mayoría de edad, actualmente cursa Administración en Lima. Sin embargo, el verdadero anhelo del joven siempre fue estudiar en el extranjero. El proceso para concretar este sueño se ha complicado por la falta de diálogo directo con Jefferson Farfán, pues toda la comunicación se maneja legalmente, dificultando acuerdos y decisiones importantes.
¿Por qué la comunicación de padre e hijo puede fallar?
Según especialistas consultados por el portal Libella Psicología, las causas más comunes incluyen el temor de los progenitores a mostrarse vulnerables, la falta de espacios adecuados para hablar sobre sentimientos y la diferencia generacional que puede provocar malentendidos. Estos factores contribuyen a crear distancias emocionales que afectan la convivencia y el bienestar familiar.
¿Qué consecuencias trae la falta de comunicación en la relación entre padres e hijos?
Los expertos señalan que esta situación puede provocar aislamiento emocional, baja autoestima en los jóvenes y problemas académicos. Además, la ausencia de diálogo sincero aumenta la posibilidad de conflictos familiares y limita la creación de vínculos profundos que fortalezcan el núcleo afectivo.

Expertos indican que la falta de comunicación entre padre e hijo puede generar baja autoestima.
¿Cómo mejorar la comunicación de padre e hijo?
Se recomienda fomentar la escucha activa, practicar la expresión asertiva y generar momentos propicios para el diálogo, como actividades compartidas o conversaciones después de la cena. También es vital que los padres compartan sus propias experiencias para crear empatía y confianza, mostrando que ellos también enfrentaron dificultades.
Finalmente, el acompañamiento profesional puede ser una herramienta valiosa para superar bloqueos emocionales y mejorar la relación familiar. La terapia, tanto individual como familiar, ayuda a identificar patrones de comunicación negativos y promueve un ambiente de respeto y comprensión que favorece la conexión afectiva. En definitiva, fortalecer el diálogo en la familia contribuye a un desarrollo saludable de los hijos y a una convivencia armoniosa.