Cómo atender la rivalidad entre hermanos desde la infancia.
Cómo atender la rivalidad entre hermanos desde la infancia. Composición LR

Milena Zárate llama ‘mentirosa’ a Greissy Ortega: cómo atender la rivalidad entre hermanos desde la infancia, según expertos

|25 agosto 2025

El conflicto entre Milena Zárate y Greissy Ortega volvió a encenderse tras un nuevo episodio familiar. En su participación en 'El valor de la verdad', Greissy reveló que, durante un encuentro, Milena jaloneó a su hijo con autismo para llamarle la atención, lo que desató una fuerte reacción de la cantante a través de sus redes sociales, calificándola de "cínica", "malagradecida" y "mentirosa".

Más allá de la polémica mediática, este enfrentamiento pone en evidencia un tema común en muchas familias: la rivalidad entre hermanos. Expertos en psicología explican por qué surgen estos choques desde la infancia y qué herramientas puede ofrecer la crianza para manejar los conflictos de manera saludable y evitar que se prolonguen en la vida adulta.

¿Por qué surge la rivalidad entre hermanos?

La rivalidad fraterna suele aparecer en la infancia y la adolescencia como parte natural del desarrollo

La rivalidad fraterna suele aparecer en la infancia y la adolescencia como parte natural del desarrollo.

La rivalidad fraterna suele aparecer en la infancia y la adolescencia como parte natural del desarrollo, siempre que las peleas o desacuerdos no afecten la salud psicológica de los niños. Los celos y la envidia son los factores más frecuentes detrás de esta dinámica de competencia, que puede intensificarse cuando los hijos sienten que deben compartir la atención o el afecto de sus padres. En edades entre los 10 y 15 años los conflictos suelen ser más notorios, aunque en la mayoría de casos disminuyen con el tiempo.

Además, influyen otros factores como la diferencia de edad, el sexo, el orden de nacimiento o situaciones familiares como un divorcio. Por ejemplo, los hermanos que se llevan pocos años tienden a competir más, mientras que los hijos medianos pueden sentir menos atención y buscarla mediante conductas llamativas. Comprender estas variables permite a los padres detectar de dónde proviene la rivalidad y actuar antes de que se convierta en un conflicto persistente.

Estrategias para manejar los conflictos desde la crianza

Los padres pueden aplicar estrategias que ayuden a reducir la rivalidad y fortalecer el vínculo familiar.

Los padres pueden aplicar estrategias que ayuden a reducir la rivalidad y fortalecer el vínculo familiar.

Aunque las peleas entre hermanos son inevitables, los padres pueden aplicar estrategias que ayuden a reducir la rivalidad y fortalecer el vínculo familiar. Se trata de acciones simples que, aplicadas con constancia, marcan una gran diferencia en la convivencia.

  • Evitar comparaciones: no resaltar a un hijo por encima del otro, ya que esto alimenta los sentimientos de competencia.
  • Dar un trato individualizado: atender las necesidades, intereses y cualidades de cada niño de manera particular.
  • No tomar partido en las discusiones: en lugar de elegir “un ganador”, fomentar el diálogo para que aprendan a resolver sus diferencias.
  • Dedicar tiempo de calidad a cada hijo: que cada uno sienta atención y cercanía de sus padres.
  • Reforzar las conductas positivas: premiar y reconocer los comportamientos adecuados en lugar de centrarse solo en los negativos.
  • Prevenir detonantes de conflictos: como repartir juguetes o espacios de forma justa para evitar peleas innecesarias.
  • Buscar apoyo profesional si es necesario: cuando la rivalidad comienza a afectar la salud emocional, la terapia familiar puede ser una herramienta efectiva.