Christian Guadalupe, conocido como ‘Cri Cri’, habló por primera vez tras salir en libertad luego de 11 meses en prisión. En entrevista para el programa Día D, relató el quiebre en su vínculo con su primo, Jefferson Farfán. Con evidente emoción, admitió que la relación se fracturó durante este periodo, lo que lo llevó a los especialistas a preguntarse si es posible recuperar la unión con ese familiar o persona a la que alguna vez hubo tanta confianza.
¿Se pueden sanar las heridas familiares?
De acuerdo con la psicóloga Amparo Alonso, especializada en vínculos afectivos, sí es posible reparar las relaciones rotas, aunque el proceso demanda paciencia, compromiso y, en muchos casos, apoyo profesional. La especialista explica que trabajar el perdón, validar las emociones y aprender a vivir el presente son pasos fundamentales para lograrlo.
Pasos para reconstruir el vínculo
Los expertos coinciden en que iniciar un proceso terapéutico resulta esencial para comprender la raíz del dolor. Reconocer la herida, aceptar las emociones sin reprimirlas y dar espacio al perdón, entendido como la liberación del resentimiento, forman parte de un camino hacia la reconciliación. “No se trata de olvidar lo ocurrido, sino de aprender a avanzar sin cargar con el peso del pasado”, resalta Alonso en su portal especializado.

Un proceso terapéutico resulta esencial para comprender la raíz del dolor.
¿Qué papel juega el perdón en la sanación?
El perdón no implica justificar las acciones que dañaron, sino soltar la carga emocional que impide avanzar. Según el método IMA, que se centra en heridas familiares, este paso es esencial para transformar la experiencia y permitir que el dolor se convierta en aprendizaje. La reconciliación, en este contexto, marca la diferencia entre repetir patrones de conflicto y construir nuevas formas de relacionarse.
El valor de enfocarse en el presente
Aunque resulta importante procesar el pasado, los especialistas recuerdan que centrar la energía en el presente ayuda a generar nuevas experiencias. Practicar técnicas de relajación, mantener rutinas saludables y rodearse de relaciones sanas son estrategias que fortalecen la recuperación emocional.
¿Qué significa cuidar al “niño interior”?
Los psicólogos explican que muchas heridas surgen en la infancia y quedan abiertas hasta la adultez. Reconocer esas carencias, atenderlas con autocompasión y satisfacerlas en la vida actual es un paso que puede marcar la diferencia en la sanación. Alonso sostiene que este proceso permite “honrar la parte más vulnerable de uno mismo y darle el cuidado que no recibió en su momento”.
Sanar las heridas familiares no ocurre de un día para otro. La constancia, la paciencia y la apertura al diálogo son fundamentales. Como concluye la psicóloga Alonso, “cicatrizar el dolor emocional es posible, pero exige tiempo y decisión. Lo importante es recordar que, aunque el pasado no puede cambiarse, sí se puede construir un futuro más saludable y lleno de vínculos genuinos”.