Greissy Ortega admite en EVDLV haber golpeado a Randol Pastor: violencia doméstica contra hombres, cómo identificar patrones y buscar ayuda
Greissy Ortega admite en EVDLV haber golpeado a Randol Pastor: violencia doméstica contra hombres, cómo identificar patrones y buscar ayuda

Greissy Ortega admite en EVDLV haber golpeado a Randol Pastor: violencia doméstica contra hombres, cómo identificar patrones y buscar ayuda

|25 agosto 2025

Greissy Ortega, figura pública y expareja de Ítalo Villaseca, sorprendió a la audiencia durante su aparición en el programa "El valor de la verdad" al confesar que agredió físicamente en varias ocasiones a su pareja actual, Randol Pastor. Según relató, sus acciones fueron impulsadas por traumas previos y una constante sensación de amenaza que arrastraba desde relaciones anteriores. Su testimonio no solo reveló la violencia en su vínculo amoroso, sino que también expuso una realidad ignorada con frecuencia: los hombres también pueden ser víctimas de abuso doméstico.

En sus propias palabras, Ortega reconoció haber reaccionado con agresividad frente a situaciones cotidianas, llevada por el miedo y una percepción distorsionada del conflicto. La confesión de la colombiana, que causó conmoción entre los presentes, deja en evidencia un problema mucho más amplio. Según datos difundidos por Mayo Clinic, la violencia doméstica contra hombres existe, pero suele pasar desapercibida debido al estigma, la vergüenza y los estereotipos de género que impiden a muchos varones reconocer o denunciar el maltrato.

¿Cómo se manifiesta la violencia doméstica contra hombres?

La agresión en una relación no siempre se presenta de manera evidente. Puede comenzar con comportamientos que se disfrazan de preocupación o afecto. Sin embargo, con el tiempo, esas actitudes evolucionan en formas de control y daño emocional o físico. Algunos indicadores a los que se debe prestar atención incluyen:

  • Humillaciones constantes o insultos disfrazados de bromas.
  • Control excesivo sobre las finanzas, salidas o relaciones personales.
  • Aislamiento de familiares, amigos o círculos de apoyo.
  • Amenazas directas o veladas, ya sea hacia la pareja, hijos o mascotas.
  • Conductas físicas agresivas: empujones, golpes, cachetadas o intimidación física.
  • Forzar actos sexuales sin consentimiento.
  • Identificar estas señales a tiempo es vital para evitar que el abuso se normalice o escale a niveles más peligrosos.
Violencia contra hombres

La violencia doméstica contra hombres existe, pero suele pasar desapercibida debido al estigma.

¿Por qué la violencia doméstica contra hombres se denuncia menos?

El silencio en estos casos suele tener raíces culturales. A los hombres se les ha enseñado que deben mostrarse fuertes, invulnerables y que admitir sufrimiento es un signo de debilidad. Esta creencia perjudica tanto a las víctimas como a la sociedad en general, al perpetuar la idea de que solo las mujeres pueden ser agredidas dentro del hogar.

Muchos hombres temen ser ridiculizados, no ser tomados en serio o incluso ser acusados falsamente si intentan hablar sobre su situación. Además, los recursos de apoyo están principalmente dirigidos a mujeres, lo que dificulta aún más el acceso a ayuda especializada.

¿Qué pasos tomar si sospechas que estás en una relación abusiva?

Reconocer que algo no está bien es el primer paso hacia la recuperación. Si sientes miedo, ansiedad constante o dudas sobre el comportamiento de tu pareja, es recomendable:

  • Hablar con alguien de confianza sobre lo que estás viviendo.
  • Contactar una línea de ayuda especializada en violencia doméstica.
  • Elaborar un plan de seguridad para salir del entorno si es necesario.
  • Documentar cualquier incidente de violencia o amenaza.
  • Buscar asesoría legal y apoyo psicológico.
  • El abuso no tiene género, y nadie merece vivir con miedo dentro de su hogar.

¿Qué obstáculos enfrentan los hombres para buscar ayuda en casos de violencia doméstica?

Además de la presión social, existen barreras prácticas: falta de albergues para varones, personal de salud poco sensibilizado o temor a represalias legales. En muchas ocasiones, los hombres no son considerados por los protocolos de atención institucional, lo cual los deja en una posición aún más vulnerable.

A esto se suma el uso de tecnología como herramienta de control por parte del agresor, dificultando la privacidad de la víctima. Es importante tomar precauciones digitales, cambiar contraseñas y borrar historiales si se sospecha que la pareja monitorea la actividad en línea.