En un reciente episodio del programa "Esto es Guerra", se vivió un tenso momento entre Karen Dejo y Katia Palma, quienes protagonizaron un enfrentamiento en vivo que rápidamente se volvió viral. La situación escaló cuando Palma decidió responder con firmeza a los comentarios de Palma, generando opiniones divididas en el público y dejando en evidencia la importancia de mantener el control emocional en situaciones de alta presión.
Este tipo de reacciones impulsivas no son poco comunes, especialmente en entornos competitivos o cargados de tensión. Sin embargo, expertos en psicología advierten que aprender o manejar el autocontrol emocional no solo mejora las relaciones interpersonales, sino que también protege la salud mental y previene conflictos innecesarios. A continuación, exploramos qué dice la psicología sobre estas situaciones y cómo podemos responder de forma más asertiva ante la provocación o el desacuerdo.
¿Qué es el autocontrol emocional y por qué es tan importante?

El autocontrol emocional es la capacidad de regular nuestras emociones y comportamientos, especialmente en momentos de tensión o conflicto.
Según un artículo publicado en Psicología y Mente, el autocontrol emocional es la capacidad de regular nuestras emociones y comportamientos, especialmente en momentos de tensión o conflicto. Es lo que nos permite responder con calma en lugar de reaccionar impulsivamente, priorizando objetivos a largo plazo por encima de gratificaciones inmediatas. Esta habilidad es clave en contextos sociales, profesionales o personales donde es necesario mantener la compostura y actuar con claridad, incluso cuando las emociones están a flor de piel.
Psicólogos explican que el autocontrol no consiste en reprimir lo que sentimos, sino en gestionar nuestras emociones de forma saludable. Por ejemplo, en una discusión en vivo ,como la que protagonizaron Karen Dejo y Katia Palma, una persona con buen autocontrol sería capaz de escuchar, procesar y responder sin escalar el conflicto. Este tipo de madurez emocional no solo evita enfrentamientos innecesarios, sino que refuerza la autoestima y la capacidad de tomar decisiones más conscientes.
Cómo mejorar el control de reacciones impulsivas, según la psicología

El autocontrol emocional es clave para manejar desacuerdos sin dejarse llevar por impulsos.
Controlar las reacciones impulsivas no siempre es fácil, pero se puede aprender con práctica y autoconocimiento. Uno de los primeros pasos es reconocer cuáles son los detonantes emocionales personales: situaciones, palabras o actitudes que provocan una respuesta automática de enojo o frustración. Una vez identificados, es más sencillo anticiparse a ellos y aplicar estrategias para mantener la calma, como respirar profundo, contar hasta diez o simplemente tomarse unos minutos antes de responder.
Además, la inteligencia emocional y el mindfulness son herramientas útiles para mejorar esta habilidad. Practicar la atención plena ayuda a estar más presentes en el momento y a no dejarse arrastrar por emociones intensas. La empatía también juega un papel importante: al tratar de entender las intenciones o emociones del otro, es más probable que elijamos una respuesta asertiva en lugar de una impulsiva. Cultivar el autocontrol emocional no solo previene conflictos, sino que también fortalece las relaciones y contribuye al bienestar mental.