Descubre la precisión y velocidad de los músculos extraoculares.
Descubre la precisión y velocidad de los músculos extraoculares. Foto: composición GLR/KenHub/difusión

Así de rápido se mueven los músculos extraoculares del ojo que tienen relación con el estrabismo

| 28 marzo 2025

Los músculos extraoculares son fundamentales para el movimiento preciso y coordinado de los ojos. Estos seis músculos (recto superior, recto inferior, recto medial, recto lateral, oblicuo superior y oblicuo inferior) permiten movimientos en múltiples direcciones, agilizando actividades como la lectura y el seguimiento de objetos en movimiento.

Su capacidad para contraerse y relajarse rápidamente es esencial para mantener una visión estable y clara. Estos músculos son considerados dentro del grupo de los más rápidos del cuerpo humano y prueba de ello es nuestra reacción cuando algo se acerca a nuestra cara.

Inervación y control neuromuscular

El control de estos músculos depende de tres nervios craneales principales:​

  • Nervio oculomotor (III par craneal): inerva la mayoría de los músculos extraoculares, incluyendo el recto superior, recto inferior, recto medial y oblicuo inferior, además del músculo elevador del párpado superior
  • Nervio troclear (IV par craneal): controla el músculo oblicuo superior
  • Nervio abducens (VI par craneal): inerva el músculo recto lateral, responsable de la abducción del ojo.​
Oculistas recomiendan dormir bien y usar gafas oscuras de buena calidad cuando se está expuesto al sol. Foto: composición GLR/KenHub/difusión

Oculistas recomiendan dormir bien y usar gafas oscuras de buena calidad cuando se está expuesto al sol. Foto: composición GLR/KenHub/difusión

Una inervación adecuada garantiza la sincronización y rapidez necesarias para los movimientos oculares precisos.​

Estrabismo: cuando la coordinación falla

El estrabismo es una condición en la cual los ojos no se alinean correctamente, lo que puede deberse a desequilibrios en la fuerza o función de los músculos extraoculares. Por ejemplo, una parálisis del nervio oculomotor puede provocar ptosis (caída del párpado), desviación del ojo hacia abajo y afuera, y dilatación pupilar si las fibras parasimpáticas están afectadas.

Detectar y tratar a tiempo las disfunciones de los músculos extraoculares es crucial para prevenir complicaciones visuales a largo plazo. Evaluaciones oftalmológicas periódicas pueden identificar signos tempranos de estrabismo u otras anomalías musculares, permitiendo intervenciones adecuadas que mejoren la salud ocular y la calidad de vida.