Descubre los beneficios medicinales de las hojas de alcachofa.
Descubre los beneficios medicinales de las hojas de alcachofa. Juker

Cómo consumir las hojas de alcachofa para el colesterol, hígado y digestión

|12 diciembre 2025

La alcachofa es ampliamente conocida por su valor nutricional y por sus beneficios digestivos, especialmente para reducir el colesterol y favorecer la digestión de las grasas. No obstante, más allá de su uso culinario, las hojas de esta planta han sido utilizadas desde hace siglos con fines medicinales. En este artículo te contamos sus propiedades terapéuticas, las cuales han sido objeto de numerosos estudios y recomendaciones en fitoterapia.

Propiedades de las hojas de alcachofa

Entre los beneficios más destacados se encuentran sus propiedades coleréticas y colagogas. Las hojas de alcachofa estimulan la producción de bilis en el hígado y favorecen su expulsión hacia la vesícula biliar. Esto mejora la digestión de las grasas y puede aliviar los síntomas de la dispepsia no ulcerosa.

Además, el extracto de hojas de alcachofa ha mostrado una clara acción hepatoprotectora, protegiendo las células hepáticas frente al daño causado por los radicales libres. Por ello, su uso se recomienda especialmente en casos de insuficiencia hepática leve o como complemento en tratamientos que involucren la salud del hígado.

Según estudios, el extracto de hojas de alcachofa también presenta efectos hipolipemiantes, ya que puede reducir los niveles de colesterol total y LDL (colesterol “malo”) mediante la inhibición de la enzima HMGCoA-reductasa, clave en la síntesis de colesterol.

Asimismo, su capacidad para disminuir los triglicéridos en sangre lo hace útil en el tratamiento de la hipertrigliceridemia, reduciendo así el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Los compuestos presentes en sus hojas, como la cinarina y la luteolina, también actúan como antioxidantes, protegiendo las células del cuerpo contra el daño oxidativo.

¿Cómo consumir las hojas de alcachofa?

Existen dos formas principales para consumirlas con fines terapéuticos. Una es la infusión de hojas secas, que se prepara colocando algunas hojas en agua caliente, dejándolas reposar por unos minutos, y luego filtrando el líquido. Se recomienda tomar una o dos tazas al día.

La otra presentación común es el extracto de hojas de alcachofa, que se puede encontrar en forma líquida o en cápsulas en tiendas de productos naturales. Es importante seguir las indicaciones para no abusar de las dosis.

Aunque sus beneficios son múltiples, se aconseja evitar el consumo de hojas de alcachofa en mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, salvo indicación profesional.